Con este blog quiero completar la obra que inicié con "Contemplando el claro azul", que continuó con "Me acordé de ti" y "Recordé cuánto te gusta". Quiero con él comenzar el 2014 esperando que sea fructífero y que podáis disfrutar conmigo estos versos.

domingo, 7 de mayo de 2017

24º. Las ramas del cante.







 Atril
para la historia de éxodos y de pueblos 
del sur y de oriente,
que fundieron en su ser 
las esencias de lo que encontraron aquí,
de lo que crearon por siglos
para empujar a este árbol 
a crecer y a vivir.

Escenario
para la esperanza
en las manos y en las voces
de una grata juventud,
mientras un discípulo aventajado
abre el ágora del silo
remarcando con sus dedos
compases para el quejío.

Tarima para la nostalgia
con sonidos de la infancia,
recuerdos para mi padre
y su pasión por Marchena,
por la Niña y por Morente.

Balanceo de cipreses
que con su baile palmean
las rejas de los ventanales
al ritmo, de las estrofas que nacen,
del altar, que hoy se ha compuesto,
para la oración de un arte.

Desde Triana a Utrera,
desde Málaga hasta Huelva
se alzan las voces del cante;
desde Alosno hasta Linares
viajan las gargantas de mi tierra;
desde la honda toná
a entristecidas playeras,
de los cantes de las minas
a exultantes alegrías,
fandangos o malagueñas:
seis cuerdas para seis ayes
en la música de mi tierra
que es de la humanidad
por ser el alma de Andalucía.

Ramas y tronco del árbol
que hoy iluminan la noche
como focos de un patrimonio
de todos
que nunca será de nadie.




sábado, 21 de enero de 2017

23º. Construyendo el paisaje.


En pie.
Junto al ancho cauce.
Mirando la cumbre.
Un plan.

Andando.
Junto a la orilla.
Subiendo en el valle.
Un camino.

Sentado.
Junto al hilo de agua
que de la piedra nace.
Una esperanza.

Tumbado.
Con los ojos cerrados.
Sintiendo la tierra
y el límpido aire.
Una vida.

De pie.
Mirando hacia el cielo.
Trazando el camino
que recorre un sueño 
inalcanzable.
Una tarea.

Escalando.
Con el cuerpo encajado
entre las grietas.
Un anclaje.

Enganchado.
Agarrado al cordón
que se desliza
 por la afilada sierra.
Una cadena.

Empujado.
Agitado por la corriente 
del viento enojado.
El desconcierto.

Esfuerzo.
Coraje.
Descanso.

Acostado.
Adherido a un estrecho saliente
del muro desgastado.
Otro descanso.
Contemplando la cima.
Un punto lejano.

Escuchando.
El ruidoso trueno
de una inmensa cascada
que hiere en el fondo,
porque al caer socava.
Una herida.

Esfuerzo.
Coraje.
Descanso.

Subiendo.
Clavijas de acero.
Gravedad de cuerdas lanzadas.
Flechas que señalan
el Pico del Alma.
La llegada.

Distinta mirada en la base.
Distinta en la subida.
Distinta en el fin de la etapa.
Dibujando la calma.
Construyendo el paisaje.







martes, 6 de diciembre de 2016

22º. FOTOCALIGRAMA "MI TIERRA": HOSPITAL DE LOS MARQUESES.

José María Molina Alba.

21º. Lo escrito a los 25, sigue siendo a los 30.





¡¡¡Felicidades!!!!

20º. Vigilia que llama al sueño.




"Relajarse" de Cassio Toledo.

Vigilia conectada con el cuerpo.
Flujo de una mecha
 que se enciende
 en dirección a mi cabeza.
Aire para el relax
que me invade con nocturnidad;
mientras, vuelan las ideas
 que quiero abandonar.
Voluntaria tranquilidad
de una mente que se activa,
de un organismo en vela,
de un recortado descanso
que respira aunque cuesta;
que explora para decirle...
que vuelva.





19º. Líneas del tiempo que siempre llegan al presente.

                                         Puerta de Sevilla. Córdoba.                                          Alameda, Sevilla.

El suelo dibuja sobre las plantas de mis pies
los mapas de la historia.
La humedad de su superficie
 desliza sobre mi piel
la  paz mojada de una antigua ficción.
La estrecha anchura de sus calles 
anuncian la sólida experiencia de sus muros.
La suave luz del sol oculto,
construye en mi retina las líneas del tiempo,
que diseñadas en zigzag
 sobre la cariñosa brisa del pasado,
siempre llegan al presente.
Húmeda estrechez de un relieve 
que ensancha mis pulmones y mi mente.

martes, 29 de noviembre de 2016

18º. Secuencias en primer plano.


Un paso en el primer año de vida;
un beso y un abrazo en el tercer aniversario;
una mochila esperando a la salida de la infancia;
un escenario de danza para las fiestas;
una pesada carga de papel sobre la espalda y la cabeza; 
mil lágrimas inciertas bajo una banda roja y un diploma;
y sin más, otro paso sobre la cuerda del equilibrista.
...
Un paso sobre el primer año de una nueva vida;
un difícil abrazo sin beso y sin aniversario;
una maleta profesional a la entrada de otra puerta;
una habitación para el canto en su propia fiesta diaria;
una difícil carga de amor sobre el pecho;
mil palabras inciertas sobre la piel;
y sin más, otro paso de equilibrio sobre la cuerda del ayer;
sobre el más firme suelo de hoy;
sobre la línea discontinua del mañana en el centro de la calzada;
sobre el universo que fluye entre nosotros;
y sin más, frío juvenil, calor filial.

domingo, 13 de noviembre de 2016

17º. A la sombra del ciprés.

                                                           Vincent van Gogh. The Metropolitan Museum, New York


Desde la humildad de ser sólo aquel sobrino;
desde el desconocimiento,
por estar lejos desde hace tiempo,
en el paisaje casi toda una vida;
desde la necesidad de conducir un sentimiento,
despídeme de ella.
Despídeme así, con mis palabras.

Brevemente,
como una deshilachada nota
más allá del fondo de este inicial desconcierto;
como una instantánea
en vuestras silenciosas citas,
háblale
de que sería imperdonable
olvidarnos de su robusta fuerza, ya vencida,
de su apreciada humanidad
y de su celosa vida oculta, dura,
de sus días.

Háblale de mis palabras
sin distraer su reposo,
sin romper vuestra soledad compartida.
Háblale cualquier día,
en un momento en el que necesites
seguir abriendo los recuerdos de la vida,
las sufridas vivencias de familia.
Cualquier día...
No sé... cualquier día
en el que le sea posible comprender
cuando la miras.

Cualquier día,
dentro de vuestra despedida,
háblale de mi preocupación por su duelo,
por su resistencia,
por la costosa ayuda que le das
en su inútil lucha,
por vuestros últimos días.
Hablalé de que algo de ella
se cruzó en nuestras vidas,
de que algo de ella
ocurrió en mi vida.

O simplemente, cualquier día,
cuando la huída del dolor te lo permita,
dale un abrazo, dile "recuerdos",


piensa en nosotros mientras la miras.



martes, 1 de noviembre de 2016

16º. Despertar tras el relato del sueño.

http://manuelsuarez.scoom.com/


Al despertar de un nuevo día
las caricias de mil piedrecillas rojas
han entrado en las venas de mis dedos,
de mis piernas y mis brazos,
de mi pecho y de mis labios.

Al renacer de un nuevo sol
el roce de una pluma color azul
ha recorrido la piel de mi cuerpo,
mi espalda vértebra a vértebra,
mi cara pieza a pieza.

Al concluir el relato de mis sueños,
un caudal transparente de luz
ha inundado mi garganta,
mil pulmones y mis ojos.
Las caricias, el roce y el caudal
me han despertado.

domingo, 31 de julio de 2016

15º. FOTOCALIGRAMA:"DESPUÉS DEL FUEGO".

"Olivo quemado" (J.Mª. Molina 2016)

Con el corazón quemado,
con las ramas deshojadas
y apuntando hacia un fondo
de luz decaída...
(Ver fotografía, poesía completa,
fotocaligrama y caligrama
en el documento del enlace)