Con este blog quiero completar la obra que inicié con "Contemplando el claro azul", que continuó con "Me acordé de ti" y "Recordé cuánto te gusta". Quiero con él comenzar el 2014 esperando que sea fructífero y que podáis disfrutar conmigo estos versos. Y ya vamos por el 2020.

domingo, 12 de octubre de 2014

4º. FOTOCALIGRAMA: MI TIERRA (II). La línea desplomada de "El Piélago".


A partir de esta imagen del paraje de "El Piélago" que tomé en 2009
he realizado el fotocaligrama que podemos ver en el siguiente enlace.


TEXTO DEL CALIGRAMA

Marcado está el camino.
La línea está trazada.

Ahogada entre dos brazos,
como pocas veces es atrapada.

La línea desplomada.
Por los siglos agotada.
Agarrada
a los bloques de roca
que sostienen su mirada.

Aquí seguirá encadenada.

Aquí será contemplada.

domingo, 28 de septiembre de 2014

3º (BIS). FOTOCALIGRAMA: MI TIERRA (I). El pantano oscurecido, es paleta de colores.


Sobre la foto que utilicé en mi última entrada, del pantano de Baños de la Encina, cuya autora es Maripaz, quisiera iniciar una serie de fotocaligramas sobre mi tierra: Linares y alrededores.
En el enlace de más abajo está el caligrama sobre la fotografía, y finalmente escribo el texto del mismo.

FOTOCALIGRAMA: MI TIERRA (I)

Sí. Blanco.
Y gris...
...entre anaranjados.
Y anaranjados entre grises.
Sobre un horizonte casi olvidado.
Sobre una orilla oscurecida y anulada.

Sí. Un reflejo que es el que llama
a una paleta de colores encadenada,
a una cadena de colores aquí atrapada.

viernes, 15 de agosto de 2014

3º. PALETA DE COLORES.

http://maripaz9hr2.tumblr.com/

Estás capturando tu paleta de colores
del aire y del agua,
para colocarlos por instinto
en el cielo y en su reflejo.

Colocas el gris del caminante que anda
sobre una línea aún no dibujada.
Y lo oscureces con el negro que desafía
la resistencia no calculada 
de su trazo.

Lo acompañas con el deslumbrante rojo
de un rostro 
que no le favorece,
que te anula la vista,
que nos nubla con tu vida decidida.

Buscando las manos inadecuadas
añades un naranja asfixiante
que desoye la palabra experimentada,
que rechaza la voz argumentada.

Y cuando desesperas la espera
de un azul respirable
negándole la entrada
con la voluntad menos acertada,
la que admira la belleza menos sana,
sigues dando sobre esa línea desdibujada
los pasos que pueden caer en el vacío;
y afirmas que resistirás, con prepotencia,
más allá de la verde evidencia
de tu inacabada obra.

Con el color indefinido de la orilla
buscas en la mente que te encadena,
que te amenaza, 
que te empuja: "juega y arriesga".
Marcando con más huellas
 sobre la línea del horizonte incoloro del agua,
que no se detienen ante tu inteligencia,
que no te dejan vivir tu belleza.

Míralo, te pide colorear de inocentes blancos
las nubes de tu voluntad y la luz de tu estrella.
Si no miras, no encuentras los tonos que pide tu imagen:
paleta de claros que nacen tras el atardecer,
cuando amanece la noche
y se marchan los miedos del valle.

¡Míralo!
Colorea de nuevo el paisaje.


domingo, 15 de diciembre de 2013

1ª. "UNA CERCANÍA DISTANTE: COSAS DE LA EDAD (LA TUYA Y LA MÍA)".


                               
 En este subir y bajar constante,
en este acercarnos y alejarnos permanente,
la euforia nos invade 
cuando nuestras manos se unen
entrelazando los dedos 
y estrechando las distancias;
para al instante construir rápidamente
gruesos muros infranqueables
dentro de las burbujas de vacío
que nos separan.

En este afirmar y negar lo evidente,
en este negociar y acordar para no cumplir
que se hace desesperante,
caminamos satisfechos y orgullosos
por el camino que nos lleva hacia la vida;
para un día sí y otro también
salirnos de la ruta
y chocar con la obstinación
que nace de la impotencia,
del objetivo que parece inalcanzable,
de la incomprensión de nuestras palabras,
de la ignorancia de un mundo
que nos lanza hacia la incertidumbre.

En este recorrer y desandar,
en este reafirmar y destruir,
construimos una historia
que nos alegra constantemente;
para contemplar hora tras hora
como se tambalea
y se vuelve a reparar.

En este ahora sí, y después tampoco,
te ofrezco la ayuda de un ¡te quiero!