Con este blog quiero completar la obra que inicié con "Contemplando el claro azul", que continuó con "Me acordé de ti" y "Recordé cuánto te gusta". Quiero con él comenzar el 2014 esperando que sea fructífero y que podáis disfrutar conmigo estos versos. Y ya vamos por el 2020.

martes, 19 de mayo de 2020

34º. Año nuevo... menos vidas. ¡Va por ti... maestro!




El futuro no puede ser
volver a empezar
un marzo del año 20.
Otra vida es necesaria.

¿Es que no hemos aprendido
nada?
La vida es necesaria.

La tregua obligada
no puede ser
un fracaso irreversible
en el rostro del planeta.

¿Es que no hemos visto
nada?
Otra verdad revelada.

En el paisaje se ha mostrado
la muerte por extinción;
no puede ser
una permanente instantánea,
la única alternativa
a la nada.

¿Es que no hemos percibido
su olor?

Otro aviso ha llegado.
El dolor
no puede ser
el motivo para más dolor,
sino el origen
de algo que empezó.

¿Es que no hemos escuchado
ni las palabras
ni los sollozos
ni los gritos?

Las especies han hablado
y nos mostramos
sordos, ciegos, mudos...
incapaces de ser 
humanos.

La espera no puede
alargarse.
La razonable inteligencia
y el corazón
tienen que iniciar
un nuevo viaje.

¿Es que acaso dejaremos
que la voluntad
nos falle?

miércoles, 1 de enero de 2020

33º. Años nuevos...

                                     

¡Años nuevos... nuevas vidas.

A Sandra (José Gabriel)

Para mudar 
la piel
que te atrapa
y contemplar
la que quieres ver,
la tarea se presenta dura.

Pero no más
que lo ha sido
hasta ahora
en la tierra
de lo desconocido:

cuerpos
recubiertos 
de músculos invadidos
por sonrisas
y descarnadas burlas;
dolorosas;
insufribles:

bocas
que vomitan 
dardos hirientes
con carnet de inofensivos:

aprendizajes 
por descubrimientos
en fases
de desconcierto:

un difícil pasado.

Ahora,
frente a la certeza,
 un difícil futuro:

despojar,
a fuerza de hundir
los dedos como agujas
hasta la carne
de las rígidas 
y encallecidas cáscaras 
descerebradas:

ahora, explorar
en un profundo saco
de ojos desorientados
que esperan, sin saberlo,
para ver:

ahora, llenar
de colores
un desafiante paisaje
de cuencas vacías,
como cavidades secas,
que esperan
para cambiar
y ser.

Para mudar
la piel que nos atrapa,
para buscar 
una envoltura de lucidez,
para unir
los ojos a las cuencas,
la vida será, 
sin duda,
menos dura;

juntas
podremos contemplar
el ansiado amanecer
de esta larga noche
que por fin se acaba;

juntas...
Nuevas noches...
Nuevos días...

Años nuevos... vidas nuevas.


Texto de imagen: Unidad provincial de CCOO en Jaén